Leo Margets es el ejemplo más claro en nuestro país de que las mujeres no sólo están empezando a jugar más póker sino que además son realmente buenas.
Esta jugadora de póker explicaba recientemente que aunque el número de mujeres que juegan póker continúa siendo relativamente pequeño, se espera que este número siga creciendo, ya que este deporte es uno de los pocos en que hombres y mujeres pueden competir en igualdad de condiciones.
Para todos aquellos que empiecen a jugar póker y quieran dedicarse a ello de forma profesional, leo les aconseja sobretodo ser muy disciplinado, y como no, ser capaz de aguantar la presión en los momentos difíciles.
Así que ya los sabéis chicas… y chicos, ser un jugador de póker profesional requiere muchos sacrificios y horas de entrenamiento, pero realmente ¡vale la pena!